Tarta de queso fría: receta fácil y deliciosa para sorprender a todos

¿Quieres preparar algo dulce y delicioso para todos? La tarta de queso es un postre clásico y delicioso, ¡perfecto para cualquier ocasión! En este artículo te enseñamos a preparar una tarta de queso fría, una receta fácil y deliciosa con la que sorprenderás a todos

Ingredientes

Empecemos por los ingredientes. Esto es lo que necesitarás para preparar una deliciosa y refrescante tarta fría de queso:

– 300 g de queso crema light
– 200 ml de nata espesa
– 1 naranja cara
– 1 cucharadita de extracto de vainilla
– 100 g de azúcar
– 10 g de gelatina en polvo
– 100 g de galletas digestive
– 50 g de mantequilla sin sal
– Una pizca de sal
– Menta fresca para adornar (opcional)

Preparación

Una vez tengas todos los ingredientes a mano, puedes empezar a preparar la tarta de queso fría:

Base de la tarta de queso:

Empieza por preparar la base crujiente de la tarta de queso. En un robot de cocina, tritura las galletas digestive hasta obtener una miga fina. En un cazo, derrite la mantequilla sin sal a fuego medio y añade las galletas molidas. Mezcla bien hasta que todas las galletas estén bien cubiertas. Vierte la mezcla en una fuente de horno y presiónala hasta formar una capa firme y uniforme. Refrigera la base hasta que esté firme, unos 30 minutos.

Relleno de la tarta de queso:

En un bol pequeño, espolvorea la gelatina en polvo sobre 50 ml de agua fría y déjala reposar 5 minutos. En un bol grande, bate el queso crema light con el azúcar y el extracto de vainilla hasta que quede suave. En un cuenco aparte, bate la nata espesa hasta que se formen picos firmes.

Una vez que la gelatina se haya ablandado, caliéntala en el microondas durante 20-30 segundos hasta que se derrita por completo. Vierte la gelatina derretida en la nata montada y bate hasta que esté bien mezclada. Añade la mezcla de queso crema, el zumo de la naranja cara y una pizca de sal, y bate hasta que todo esté bien combinado.

Montaje:

Vierte el relleno de la tarta de queso sobre la base enfriada y extiéndelo formando una capa uniforme. Refrigera la tarta de queso durante al menos 4 horas, o toda la noche, hasta que esté firme.

Una vez cuajada la tarta de queso, sácala del frigorífico y adórnala con hojas de menta fresca si lo deseas. Córtala en rebanadas y sírvela fría.

¡Disfruta!

¡Tu tarta de queso fría ya está lista para ser disfrutada! Su textura ligera y cremosa y su refrescante sabor a cítricos la convertirán en un éxito instantáneo para todos. Esperamos que disfrutes de esta deliciosa y fácil receta y que te ayude a sorprender a tus amigos y familiares con un dulce capricho. ¡Feliz horneado!

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