Tarta de queso fría: receta fácil y deliciosa para sorprender a tus invitados

Cuando se trata de postres, no faltan opciones. Desde las clásicas tartas y pasteles hasta los impresionantes trifles y mousses, las opciones de dulces son infinitas. Un postre que sin duda impresionará a los invitados y ofrecerá algo único y satisfactorio es la tarta de queso fría. Aquí tienes una receta sencilla y deliciosa para que la pruebes la próxima vez que quieras sorprender a tus invitados.

¿Qué es la tarta de queso?

La tarta de queso, también conocida como tarta de queso española o tarta fría de queso, es un postre cremoso y delicioso muy popular en España. Se parece a la tarta de queso clásica en que está hecha con una base de crema de queso y huevo, pero suele ser más ligera y dulce, y a menudo se sirve fría. La tarta de queso puede servirse sola, o puede cubrirse con bayas frescas u otras frutas para darle un toque dulce y colorido.

Ingredientes de la Tarta de Queso Fría

Los ingredientes de la tarta de queso fría suelen ser bastante sencillos, y probablemente ya tengas la mayoría de ellos a mano. Para esta receta, necesitarás:

– 500 gramos (unas 4 tazas) de queso crema
– 4 huevos
– 1 taza de azúcar
– 1 taza de nata espesa
– 1 cucharadita de extracto de vainilla
– Una pizca de sal
– 1 corteza de galleta graham comprada en la tienda o hecha en casa

También puedes añadir ¼ de taza de zumo fresco de limón o naranja y una cucharada de ralladura de limón o naranja para darle un toque extra de sabor. Y, por supuesto, ¡no olvides comprar bayas frescas u otra fruta para decorar!

Cómo hacer tarta de queso frío

Hacer tarta de queso frío no puede ser más fácil. Empieza precalentando el horno a 175°C (350°F). En un bol grande, bate con una batidora de mano el queso crema hasta que quede ligero y esponjoso. Añade los huevos, el azúcar, la nata espesa, el extracto de vainilla y el zumo de limón o de naranja (si lo utilizas), y mezcla hasta que todo esté bien mezclado.

Coloca la corteza de galletas Graham en el fondo de un molde desmontable de 9 pulgadas. Vierte la mezcla de queso crema sobre la corteza y, con una espátula o el dorso de una cuchara, extiéndela formando una capa uniforme. Espolvorea la parte superior con la ralladura de limón o naranja (si la usas) y hornea en el horno precalentado durante 40-45 minutos, o hasta que los bordes estén dorados y el centro esté bien cuajado.

Una vez que la tarta de queso se haya horneado, déjala enfriar a temperatura ambiente. Cuando se haya enfriado del todo, cubre el molde con film transparente y mételo en el frigorífico para que se enfríe durante al menos 4 horas o hasta toda la noche.

Servir la Tarta de Queso Fría

Cuando vayas a servir la tarta de queso fría, sácala del frigorífico y déjala reposar a temperatura ambiente durante 10-15 minutos antes de cortarla. Esto hará que el postre sea más fácil de cortar y servir sin que pierda su textura cremosa.

Corta la tarta de queso en 8 rebanadas, y coloca cada rebanada en un plato de postre. Cubre cada rebanada con unas bayas frescas u otra fruta, y sirve inmediatamente.

En Conclusión

La tarta de queso fría es un postre sencillo y delicioso que seguro que impresionará a tus invitados en tu próxima reunión. Con unos pocos ingredientes básicos y un poco de tiempo en el horno, puedes crear una tarta de queso cremosa y deliciosa, perfecta para cualquier ocasión. ¡Prueba esta fácil receta la próxima vez que quieras sorprender y deleitar a tus invitados con un postre único y decadente!

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